Aprovechamos el puente de diciembre para hacer una escapada a Madrid. Nos gusta mucho salir de casa y esta vez, habíamos preparado unas cuantas sorpresas a nuestra hija.
El viaje empezó en el Parque Warner. Nos despertamos temprano y cogimos el metro hasta la estación de "Nuevos Ministerios", de ahí enlazamos con el tren de cercanías en dirección Aranjuez, hasta llegar a la estación de Pinto. Justo en frente, se encuentra una parada de "guaguas" y nos subimos en la 413, que te lleva directamente al Parque Warner.
Una vez en el parque, visitamos a los distintos personajes y entramos en varias atracciones. Nos lo pasamos genial!!!
Al día siguiente, después de un abundante desayuno, nos fuimos al Zoo de Madrid. Disfrutamos de muchos animales y de muy buenos espectáculos. A nuestra hija le gustan los animales y en el zoo ha visto a los osos panda que era su verdadera ilusión. Sin duda, es una visita obligada para las familias con niños.
El último día en Madrid, decidimos pasear por el centro de la ciudad y disfrutar del ambiente de las navidades. En estos días, Madrid está especialmente iluminada y sus calles cobran mucha vida con cientos de personas que salen a disfrutar de las tiendas, plazas y mercados. Fuen un día muy especial, pero había muchísima gente en las calles y se hacía algo dificil pasear por los lugares en los que parábamos, pero en navidad casi todo está hasta arriba.
Llegó el final de nuestro viaje y ya tenemos ganas de volver a ilusionarnos con un nuevo proyecto. Esperamos volver a viajar en verano. La vida es un libro abierto, que sólo lo disfruta y lo vive el que viaja. Hasta la próxima...





