Llegamos a Roma cerca de las 11.00 de la noche, hora local. Lo que implicó que tuvieramos que hacer carreras para coger la última guagua (autobus) con destino a la estación de Términi. La guagua cuesta cinco euros por persona (los niños también pagan). Es rápida y en apenas media hora, llegamos a la estación de Términi.
El Hotel elegido esta vez, era el Demetra, sobre todo por su cercanía a la estación de trenes y guaguas. Casi no lo encontramos, ya que no tiene ningún cartel luminoso que indique su situación. Lo divisamos de milagro y está situado en un edificio que alberga dos hoteles más. El Demetra se encuentra en la primera planta y lo bueno, es que es un hotel renovado y limpio. Cuando llegamos nos digeron que no tenían habitación para tres y que teníamos que dormir en una doble, y que no disponían de más habitaciones disponibles. Esto nos enfadó mucho, ya que después de un viaje largo y con retrasos, lo menos que quieres oir es que no tienen la habitación que, previamente has pagado. No nos ofrecieron ninguna alternativa (algo más indignante si cabe). A la mañana siguiente, nos dieron una nueva habitación y el viaje continuó con normalidad.
Nuestra primera parada, fue en el Vaticano, luego subimos a la cúpula y acabamos en los Museos Vaticanos donde pudimos contemplar la Capilla Sixtina. Dentro de la Basílica, es importante no perderse la estatua de la "Piedad" de Miguel Ángel (algo fundamental en la Historia del Arte). Más tarde nos dirigimos a Plaza de España, la Fontana de Trevi, Panteón y Plaza Navona.
Nuestro siguiente día en Roma dio mucho de si, al poder visitar la casa de San José de Calasanz (patrón de los maestros) y cuna de la Orden de los Escolapios. Doy las gracias a todos los que han hecho posible esta visita, así como al religioso que nos mostró la casa y todo el legado de Calasanz. A parte de esto, Roma ofrece lugares increibles como el mítico Coliseo, la plaza Navona, la Boca de la Verdad, etc.
Sin duda, la ciudad eterna es un lugar con mucha magia. Volveremos lo antes posible.
Todo se termina, pero las ganas de viajar siguen estado ahí. Viajar es la única cosa que compras y que te hace más rico. Próxima parada: Madrid, Salamanca, Cantabria y Asturias.


No hay comentarios:
Publicar un comentario